Los medios de comunicación son una jungla habitada por depredadores que dominan la estructura y donde todos los que están por debajo son presas. Es lo que nos muestra The Morning Show. Pero esta serie también nos da tips acerca de cómo mejorar y potenciar el ambiente y el trabajo en medios.
Texto: Luis Ríos
@nosoyunvampire
Protagonizada por Jennifer Aniston, Reese Witherspoon (quienes además son las productoras ejecutivas) y Steve Carell, esta serie disponible en Apple Tv+, se centra en un popular programa de noticias que ha sobresalido en los ratings de televisión y cambió la cara de los programas de la mañana estadounidense.
Después de que su compañero de 15 años, Mitch Kessler (Steve Carell), sea despedido en medio de un escándalo de conducta sexual inapropiada, Alex Levy (Jennifer Aniston) lucha por retener su trabajo como principal lectora de noticias mientras provoca una rivalidad con Bradley Jackson (Reese Witherspoon), una periodista de tierra adentro que busca cambiar el foco del consumo de noticias.
La serie denuncia el abuso de poder y estatus por el cual los hombres someten a sus compañeras mujeres, quedando como resultado todo tipo de acoso y abuso (psicológico, físico y/o laboral). Algo que “tradicionalmente” se considera normal en un medio de comunicación.
De esta serie, nosotros, los que trabajamos en medios, podemos aprender y corregir lo siguiente:
1. Los medios no tienen protocolos ni medidas para situaciones de abuso
Denunciar al departamento de Recursos Humanos es algo que se debe hacer en estas situaciones, pero no hay garantías de corrección de la mala conducta, porque en la mayoría de los casos, el agresor es protegido de quienes dirigen el rumbo de la empresa periodística y también porque muchas veces, saca provecho de su poder para someter a las mujeres del entorno a cambio de privilegios laborales. Por todo eso, logra “cajonear” la denuncia en su contra y consecuentemente “eliminar” a quien la hizo.
2. La normalización de este tipo de conducta
“Así nomás luego es acá”, es algo que escuchamos desde que ingresamos al salvaje mundo de los medios. Ese “Así nomás luego es”, quiere decir que es normal que el jefe (generalmente hombre) ponga incómoda a una compañera (o compañeras) sin que nadie pueda hacer nada por temor a represalias por parte de ese jefe o simplemente por normalizar este tipo de conductas y “acostumbrarse” a estas escenas. Estas malas conductas pueden llegar a ser muy sutiles como se ve en TMS.
3. No hay soporte psicológico
Los medios de comunicación en general son ambientes tóxicos por la demanda que requiere este trabajo. La jornada no se termina al marcar la salida porque seguimos conectados para estar actualizados. Esto nos consume por completo y ocasiona depresión, frustración, angustias y otros problemas relacionados. Es responsabilidad del empleador cuidar el bienestar de los empleados, pero en el caso de los medios, se busca constantemente la manera de volver más precarias las condiciones de trabajo.
4. El criterio de selección: Filtros duros y reales
En Paraguay, por cuestiones de precariedad laboral y por las leyes del mínimo esfuerzo que rigen, los programas noticiosos son todos iguales y con la misma agenda de temas. En The Morning Show podemos ver como un equipo de contenido exclusivo del programa se dedica constantemente a buscar nuevos temas y a modificar rutinas para mantenerse atractivo para los espectadores. Así consiguen mantenerse por más de 10 años en la punta del campeonato del rating. Y aun así llueven críticas por el manejo de la información.
Jennifer Aniston y Reese Witherspoon protagonizan la serie y son además son las productoras ejecutivas del show televisivo.
5. Cada programa es un producto propio
Bajo la excusa de la “retroalimentación”, los programas de televisión locales se convierten en un embutido que es continuación de otro embutido y precede a otro embutido. El canal se convierte en una fábrica de chorizos en donde nadie hace control de calidad del producto. La oferta no es diversificada y el cliente (espectador) se aburre de comer (ver) lo mismo todos los días. En TMS el relleno también es un enemigo y se lo combate.
6. Los productores tienen la última palabra
Si bien durante la serie vemos como las conductoras se involucran en el contenido de sus programas, son conscientes de que la decisión final no depende de ellas, es de los productores. En este punto, por estos lares estamos acostumbrados a simplemente esperar las indicaciones de aquellos que ponen la cara frente a cámaras. Todo esto, debe ser el resultado de un sano proceso de selección.
7. Está bien cuestionar
Otro de los vicios de los que somos víctimas es el “fulano pidió”. Ese “fulanito” es alguien que está por encima nuestro, por eso no se cuestiona y ese pedido termina perjudicando al esquema y dinámica del programa. Lo más grave es que muchas veces solo se utiliza esto como un cuco, el pedido no existe y alguien de la cadena de trabajo que tiene un interés particular en ese tema, usa la advertencia para conseguir sus propósitos. Acá también está la importancia de tener el apoyo de todo el equipo para poder plantarse.
8. Un buen producto requiere inversión
Esta inversión no solamente es salario, es recurso técnico, es herramientas, es movilidad. De este lado estamos tan acostumbrados a buscar constantemente reducir los presupuestos que coberturas que podrían ser relevantes, se pierden. Y combinando con el punto anterior, no se escatiman gastos cuando es un pedido “de arriba” que no suma al contenido, al rating o peor, termina restando credibilidad al programa por un capricho. Para poder sortear esto, también necesitamos el soporte de todo el equipo.
9. Los nuevos canales son tan relevantes como la pantalla
El equipo de redes no es solo un CM que estudia periodismo y como tiene poca experiencia en el campo, se lo manda a “tuitear”. Es un equipo con experiencia en el área que trabaja para hacer la convergencia adecuada al lenguaje digital. La materia prima ya está, ahora hay que saber moldear eso de acuerdo al tipo de consumidor que tenemos (si está viendo la televisión o está siguiendo la cobertura por redes). Es cierto que hay contenidos que deben ser exclusivos para pantalla o para las redes y el determinar eso depende, nuevamente, de un equipo preparado.
10. Corregir errores depende de nosotros
Los cambios, por supuesto, no se dan de la noche a la mañana. Es un proceso largo que debe ser sostenido en el tiempo. Como se ve en TMS, a las protagonistas les tomó un tiempo poder denunciar públicamente lo que ocurría dentro de su propio lugar de trabajo yendo contra toda una jerarquía. Por eso, el cambio comienza en la parte baja de esa escala (nosotros) y tiene que ir contagiándose hacia arriba. Tampoco es fácil, cuesta cambiar la mentalidad e idiosincrasia de algo que creció torcido.
The Morning Show tiene confirmada una segunda temporada. Y aunque todavía no se hizo ningún anuncio oficial, la creadora de la serie, Kerry Ehrin, comentó a Variety que la próxima ronda de episodios del drama de AppleTV+ debería llegar en noviembre de 2020.
La primera temporada sólo está disponible en el AppleTV+, el servicio de streaming de Apple cuya suscripción cuesta alrededor de cinco dólares por mes. Los primeros siete días de prueba son gratis.