Texto: Luis Ríos Florentín
@nosoyunvampire
Este disco rompió esquemas en una banda de por sí desubicada y la catapultó definitivamente al club de las leyendas. Conocido también como “El disco de la crisis” por algunos especialistas, porque cuando vio la luz Argentina estaba asolada por saqueos, a las puertas del famoso corralito bancario y al borde del estado de sitio.
Jessico es provocador desde la tapa, una creación casi sadomasoquista del diseñador gráfico Alejandro Ros, creador de varias portadas de discos de rock argentino. Significó el paso de los Babasónicos definitivamente al pop electrónico más convencional, dejando atrás los experimentales discos noventosos que lo hicieron estandarte del “nuevo rock argentino”.
Son doce canciones arrogantes y cargadas de sensualidad que tienen al placer y el desborde como hilo conductor. Muchos sintetizadores y menos distorsión. Más hedonismo falso disfrazado de amor y el desenfreno de siempre. Y sí, se comieron a besos toda la noche y recién ahora lo empezamos a notar.
Fue elegido Mejor Disco de 2001 por las revistas Rolling Stone e Inrockuptibles y por los suplementos jóvenes de los diarios Clarín y Página 12. También estuvo nominado a Mejor Disco de rock en los Grammy Latinos de ese año y Rolling Stone lo considera el Mejor Disco de la primera década de este siglo. Nada más que agregar.
Canción necesaria:Pendejo, porque no importa que pasen casi 20 años y pinten canas, la esencia sigue intacta. Pero ante todo, recordar que “mi nombre no es importante, lo importante es olvidar. Lo importante es olvidar”.