Texto: Micaela Cattáneo (@micaelactt)
De profesión arquitecta, María Emilia Mendieta – conocida como Marie - decidió incursionar en el mundo de diseños de juguetes y muebles de madera en el año 2014, cuando fue mamá por primera vez.
“Sentí la necesidad de dar a mis hijas juguetes y mobiliarios que sean prácticos, cómodos y novedosos; que ayuden a su aprendizaje diario y que incluyan todos sus sentidos”, explicó Marie.
Al no encontrar en el mercado ningún juguete que llenara esas expectativas, decidió crearlos por cuenta propia. “En ese entonces, todo lo que diseñaba era solo para ellas, que eran mi inspiración y motivación. Mi deseo era que sean libres siendo ellas mismas, y que yo como madre pudiera estar tranquila y feliz de verlas jugar a diario y aprendiendo”, recordó.
Con el tiempo, sus creaciones llegaron a más personas. Y ante la demanda de pequeños clientes y amigos que buscaban lo mismo para sus hijos, fundó Lero Lero, su emprendimiento de juguetes y muebles de madera.
El incremento de pedidos la llevó a crear nuevos y cada vez mejores diseños de juguetes, lo que a su vez la convenció de que necesitaba fabricarlos en su propia carpintería. Desde entonces, Lero Lero fabrica los juguetes con materiales que son amigables con el medio ambiente, que están hechos de forma artesanal y son aptos para niños de todas las edades.
“Utilizamos maderas de reforestación seleccionadas y tintes especiales no tóxicos. Queremos que los niños aprendan desde temprana edad la importancia de cuidar y respetar la naturaleza y el entorno que los rodea”, destacó la dueña.

De generación en generación

Los juguetes de madera, en un mundo marcado por la tecnología, nos hacen recordar el valor de lo esencial, principalmente por su textura y olor. “La madera es un material resistente que permite que el juguete pueda pasar de generación en generación”, dice Marie.
“Tengo recuerdos de juguetes de madera que eran heredados de mis primos más grandes, y que siempre tuvieron historias, sonidos y hasta formas de jugar que son contadas como anécdotas en los almuerzos familiares”, revela.
Los juguetes de madera son un legado no solo material, sino emocional y hasta cognitivo, porque animan a los niños a usar su imaginación y contar historias con escenarios y personajes creados por ellos mismos.
El catálogo de Lero Lero incluye desde el juego de roles y exploración sensorial hasta el equipamiento infantil (cocinas, camitas, carritos, talleres, etc.); asimismo, mesas sensoriales, muebles para recrear el colegio en casa, entre otros. Todas sus creaciones están disponibles en su cuenta de Instagram (@leroleropy), y en los locales de la juguetería Teko.
En marzo, Marie cumplirá un sueño con su emprendimiento: “Vamos a abrir una tienda propia de Lero Lero, a inaugurarse en marzo en el local de Diecke, para seguir creciendo y formando parte de la vida de tantas familias”, concluyó.