Foto: Reuters (Hayam Adel).
Se llama Omar Sayed Shaaban, es egipcio, tiene 21 años y acaba de entrar al récord Guinness por hacer el salto de mayor distancia fuera del agua con una monoaleta: completó 2,30 metros en la superficie.
“El récord anterior estaba en dos metros. Es difícil porque necesitás mucha fuerza explosiva, repetición y velocidad”, explica Shaaban, quien es uno de los mejores y más rápidos nadadores submarinos del mundo.
Esta disciplina, que se asemeja al nado de un delfín, tiene sus desafíos. “La aleta que llevo es muy pesada, pesa alrededor de seis kilos. También hay que luchar contra el rozamiento del agua y la Ley de Gravedad”, dice este atleta que, con sus 1,88 metros de altura, ha hecho un salto vertical desde el fondo de una piscina de cinco metros.
Omar Sayed, que nada desde los ocho años, dice que para hacer un récord como este nunca trabaja en aumentar su masa muscular. “Los músculos más grandes hacen que sea difícil moverse en el agua, así que hago ejercicio para aumentar la flexibilidad, mejorar los reflejos musculares y, por supuesto, desarrollar piernas fuertes”, comenta.
Sin embargo, para este también ingeniero civil, estar en paz y tener tranquilidad es fundamental para alcanzar el objetivo. “Como nadador rápido en distancias cortas, me doy cuenta de que pensar también consume oxígeno en los pulmones dentro del agua, por lo que siempre trato de concentrarme en el momento en que tengo que hacerlo”, reflexiona.
Y concluye: “La verdad del asunto es que parte de nuestro entrenamiento depende de fortalecer nuestro sentido de la calma y la tranquilidad en el agua”.