Este año se cumplieron 50 años del lanzamiento oficial de Let it Be, el que cronológicamente fue el último álbum de The Beatles, aunque fue grabado antes de su predecesor, Abbey Road. Ya con un quiebre en su relación, los miembros de la banda decidieron “volver a las raíces” y grabar un disco para tocar un último concierto.
Texto: Luis Ríos Florentín
Originalmente llamado Get Back por el concepto de “regresar” a sus inicios, los ensayos comenzaron en 1968. Desde el vamos, estos encuentros fueron muy tensos ya que la convivencia entre los cuatro se hacía cada vez más hostil y la continuidad de la banda era insostenible. De hecho, un mes antes del lanzamiento oficial (en abril de 1970) se hizo el anuncio de la separación definitiva del cuarteto.
Estaba pensado para ser interpretado en directo, algo que Los Beatles no hacían públicamente desde 1966, su última gira, de ahí que el proyecto se nombró Get Back, y por ello todas las canciones estaban ideadas para poder ser tocadas sólo entre ellos cuatro sin más intermediarios que los amplificadores y los ingenieros de sonido.
A la par, ya en la sala de grabación, esas sesiones fueron grabadas para un documental que llevaría el primer nombre provisorio del disco. Este registro estaba a cargo del cineasta Michael Lindsay-Hogg. Finalmente, ese documental mutó a película y cambió de nombre al igual que el trabajo fonográfico y fue así como Let It Be ganó un Óscar a Mejor banda sonora (Mejor adaptación musical) en 1970, justamente por la canción homónima.
La idea original de Paul McCartney para el show en vivo tenía como escenario un lugar público, lo que finalmente se convirtió en el famoso concierto en la terraza de Apple Corps, el 30 de enero de 1969.
¿Por qué se retrasó tanto la salida? El lanzamiento estaba previsto para julio de 1969 pero se pospuso hasta septiembre para que coincidiese con la presentación del documental, pero hubo que retrasarlo aún más por la salida del disco Abbey Road que tuvo lugar ese mismo año.
Hasta ahora todo viene en el tren de cosas llamado Get Back pero la variación del nombre se produce después de cambiar varias veces de sala de grabación. De los estudios cinematográficos de Twickenham en Londres (por el documental) en donde no se sentían conformes con el ambiente y la acústica (lo que hizo que las relaciones sean aún más tensas, incluida una renuncia de George Harrison), pasaron a Apple Corps y finalmente volvieron a Abbey Road.
Para diciembre del 69, John Lennon le pidió a Phil Spector que produjese el disco. Era la primera vez que George Martin, productor de todos los discos del grupo, no trabajaba con ellos. Así finalmente se llega a mayo de 1970 ya con el nombre de Let it Be.
Según los expertos en Beatlemanía, Let it Be fue un disco que reflejó perfectamente ese momento conflictivo, triste, nostálgico, y en parte apático. En sus canciones se sienten las tensiones y alejamiento entre ellos teniendo en cuenta lo que habían sido como amigos y compañeros de banda. Aun así, las canciones contenidas en él son consideradas joyas de la música universal. La propia Let it be, Get Back, Don’tLet me down y Across The Universe, por citar algunas.
El disco en sí no sonaba tanto como Paul lo había planeado, supuestamente porque Spector introdujo su famoso "muro de sonido", orquestaciones melosas y coros femeninos en ciertas canciones. Esto disgustó mucho a McCartney porque el producto final perdió el toque rocanrolero que se le pretendía dar al inicio del proyecto.
En si no eran tiempos “de paz y amor” para los cuatro de Liverpool. De hecho, la leyenda cuenta que una de las causas de la pelea interna de los Beatles era la intención de McCartney de seguir haciendo éxitos meramente comerciales contra la intención de Lennon de hacer música cargada de mensajes que propicien cambios dentro de la sociedad. Y por su lado, Harrison sentía que no era lo suficientemente valorado en su capacidad musical por sus compañeros.
El mundo era un lugar poco amigable. Vietnam seguía en conflicto bélico con Estados Unidos y la sociedad estaba divida. Richard Nixon realizaba sus primeros movimientos en la presidencia y en ese mismo mayo del 70 se producía el tiroteo en la Universidad de Kent en Ohio. Había crispación.
Volviendo a la concepción del nuevo material, McCartney (y probablemente también Ringo), echaba de menos girar. Él creía que no debían limitarse a ser una banda que graba discos sin intención de tocarlos en directo. En cambio, a Lennon y sobre todo a Harrison no les hacía ninguna gracia meterse, ya que se encontraban mirando hacia otros horizontes y se sentían cansados de la beatlemanía. Justamente otro de los hechos que enfurecieron a Paul es que John ya trabajaba en su proyecto solista, aún dentro de The Beatles.
Finalmente, Let It Be fue la última grabación oficial de los Beatles en salir al mercado. Justo en esos momentos se anunciaba su separación y para fines de ese 1970 ya tendríamos los nuevos materiales de los miembros, pero por separado. A partir de ahí comienza esa leyenda de los Beatles que se transmite de generación en generación hasta nuestros días y que sigue influenciando a la música en general sin importar el paso del tiempo.