La vida de Anne Shirley Cuthbert es un diario repleto de aprendizajes que nos llevan a reflexionar sobre la familia que se elige, los prejuicios, el amor, la amistad, el racismo, la comunidad, los derechos de la mujer y más. Nunca la cancelación de una serie de Netflix dolió tanto.

Anne es una huérfana de 13 años que llega desde Nueva Escocia hasta la isla Prince Edward, Canadá. Los hermanos Marilla y Matthew Cuthbert habían solicitado un huérfano en adopción, ya que Matthew se estaba haciendo mayor y necesitaba ayuda con el trabajo de la granja llamada Green Gables.
Grande fue la sorpresa de Matthew cuando al llegar a la estación de tren, se encuentra con una niña risueña y enérgica, en vez de un niño. Desde ese mismo instante empezamos a conocerlos y a ver que hay mucho más de lo que nos muestran ambos. Muchas interrogantes se irán develando respecto al por qué los hermanos nunca abandonaron el hogar familiar o formaron una nueva familia.
Sin embargo, ambos terminan de ser cautivados por la sinceridad e inteligencia de Anne, Matthew más fácilmente que Marilla, quien buscaba enviarla de nueva al orfanato a raíz del malentendido. Esa decisión de quedarse con ella es el inicio de cambios y aventuras, no sólo para Anne que aprenderá a tener un hogar, sino para los dos hermanos que derribarán prejuicios y reaprenderán con ella.

“Necesitas palabras cultas para expresar grandes ideas”

Desde el primer episodio se siente la emoción y éxtasis por tan increíble paisaje, y así como Anne no puede ocultar su emoción por la belleza del lugar que será su hogar, nosotros tampoco podemos estar menos entusiasmados de disfrutar las increíbles vistas de los acantilados al borde del mar o la enorme extensión de paraje verde vibrante.
Y es que el paisaje es un componente muy importante en esta serie original de la plataforma, adaptada de la serie de libros infantiles clásicos Anne of the Green Gables de la canadiense Lucy Maud Montgomety. Sus descripciones señalaban: “ondulantes colinas verdes, campos exuberantes, playas de arena blanca y, por supuesto, el brillante lago de luces”.
La serie es una brillante adaptación de nostalgia y contemporaneidad de la historia que transcurre a principios del siglo XX, y que se filmó mayormente en Ontario Canadá, pero también en la isla Prince Edward para conseguir tan imponentes tomas de los caminos de tierra roja y colinas verdes.

“Las mentes curiosas nos llevan hacia adelante”

Anne es una apasionada de la naturaleza y no disimula su amor por los animales y las plantas, a quienes regala las palabras más deslumbrantes y cultas. La naturaleza es uno de los mayores detonadores de su imaginación tan vivaz y esperanzadora, y la que despertó su resiliencia para afrontar todos los hogares de acogida por los que pasó y la difícil vida en el orfanato.
Mientras vamos conociendo más de su pasado, del contexto de Marilla y los Cuthbert, también vamos aprendiendo con ella mientras crece. El guion de la serie realmente entreteje magistralmente tantos tópicos de suma importancia que no cansa ni abruma, sólo crece en profundidad y emotividad.
Si en la primera temporada se nos escapaba alguna lágrima, la tercera y final —de momento— es una lluvia torrencial. Tanta profundidad en cada frase, que si son de anotar las que les gusta, esta serie regala muchísimas. Además, en la tercera temporada se unen tantos eventos para hablarnos del legado, la familia, la educación, incluso hasta para una crítica social al maltrato hacia los pueblos originarios y la falta de respeto hacia la identidad cultural.

“Una falda no es una invitación”

Una de las enseñanzas más contundentes es el rechazo de la violencia hacia la mujer, los prejuicios y la importancia de la igualdad de hombres y mujeres para la toma de decisiones ya sea en el ámbito público o privado. Desde el episodio uno vamos juntando gemas como: “Las niñas pueden hacer todo lo que hacen los niños y más. ¿Se considera a sí misma como delicada e incapaz? Porque yo no”.
A medida que Anne va creciendo, también sus desafíos, los cuales tienen estrecha relación con su identidad, con ser fiel a sus pasiones y principios, con aceptarse y sanar su autoestima, sentirse digna de ser amada y respetada, así como de luchar por el bienestar de sus amigas o la educación para que alcancen sus sueños y reciban educación terciaria.
A comienzos de este año Netflix confirmó que la tercera temporada sería la última de la serie, por lo que hasta ahora los usuarios no dejan de clamar por una renovación de la misma en cada posteo o tuit de la cuenta oficial. Su final abierto fue sumamente esperado pero también quedaron algunas cosas en el tintero que sería apasionante descubrir, así como seguir vibrando con las aventuras de Anne, todo un éxito durante la cuarentena. En Parguay permaneció durante meses dentro del top 10. ¿Los paraguayos también quieren más de Anne with an E?