Hay una gran variedad de macetas que difieren en cuanto a forma y dimensiones. Pero cuando hablamos del material en que están hechas, la duda está en si escogemos una de cerámica o una de plástico.
Por: Nora Vega

Las clásicas de cerámica

Estamos hablando de las macetas de toda la vida, las que vimos a lo largo de nuestras infancias y adolescencias, las preferidas de nuestras madres y abuelas. Son las más populares y fáciles de encontrar en viveros, mercados o ferias (La ciudad de Areguá es el epicentro de este tipo de macetas, en sus más exquisitos diseños).
Vienen en diversas formas y tamaños y se adaptan a cualquier espacio y superficie. Se pueden situar directamente en el suelo, colgar de alguna estructura o del techo, y también ubicarse sobre alguna superficie elevada.
Su natural tono terracota las convierte en ideales para el jardín o los espacios exteriores, aunque también quedan muy bien en interiores. Pero se prefiere, se las puede pintar de un color pleno o en una combinación de tonos. No hay límites para la creatividad.
Una dato a tener en cuenta es que las paredes porosas de las macetas de cerámica contribuyen a la evaporación del agua, por lo que el riego de la planta que contenga se debe intensificar en verano.

Moderno y liviano plástico

Aunque muchas de ellas aparenten ser de cerámica a simple vista, su ligereza revela el material del que están hechas. Esta característica hace que las macetas de plástico sean algo más económicas y fáciles de transportar (se pueden apilar y trasladar sin mucho esfuerzo).
Ultraligeras y sencillas de limpiar, se distinguen por poseer diseños modernos y colores variados, lo que las vuelve ideales para interiores, oficinas o espacios de trabajo.
Aunque por lo general tienen gran durabilidad, uno de sus puntos negativos es que en ocasiones pueden decolorarse si están situadas bajo los directos rayos del sol.
A diferencia de las macetas de cerámica, retienen una mayor cantidad de agua, lo cual resulta beneficioso sobre todo en verano, pero puede perjudicar a la planta si hay exceso de líquido.

Un consejo extra

Más allá del tipo de maceta, es fundamental que la escogida tenga el tamaño acorde a la planta que la habitará y cuente con un orificio para drenar el agua excedente.