Dada la creciente conciencia sobre el enorme impacto de la industria alimentaria en el cambio climático, muchos consideran que es el momento adecuado para cambiar a una dieta vegana, para eso, expertos en nutrición recomiendan un plato especial vegano y bien balanceado.
Las restricciones inherentes a una forma vegana de comer pueden hacer que sea abrumador para algunos. “El veganismo excluye todos los productos animales: carne, lácteos, huevos, pescado, mariscos e incluso miel”, dice el estadounidense Ginger Hultin, portavoz de la Academia de Nutrición y Dietética, en reporte a Well + Good.
Por otro lado, hay beneficios comprobados de comer vegano, dice la dietóloga, Natalie Rizzo . “Las dietas veganas parecen ofrecer protección para la obesidad, la hipertensión, la diabetes tipo 2 y la muerte por enfermedad cardíaca”.
Para lograrlo de una manera saludable, Rizzo dice que las personas deben ser inteligentes al comer una dieta bien balanceada llena de frutas, verduras, frijoles, legumbres, granos integrales, nueces y semillas para asegurarse de que obtienen suficiente proteína, hierro, vitaminas B y grasas buenas, que normalmente se encuentran en los alimentos de origen animal.

El plato vegano balanceado debe tener:

1. La mitad del plato debe estar cargado de verduras
“Las verduras y las frutas son importantes porque aportan fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes a la dieta, pero son bajas en calorías y tienen un alto contenido de agua”, dice Hultin. “Hay muchos tipos de verduras para elegir, pero las pautas sugieren elegir una variedad de colores: verde, blanco, naranja y rojo”. Piense que los pimientos morrones, la coliflor, la cebolla, los tomates y los vegetales verdes entran en esta categoría.
2. Granos integrales y vegetales con almidón para los carbohidratos
Hasta una cuarta parte de su plato contener carbohidratos. Los carbohidratos proporcionan energía y nutrición en una dieta vegana, por lo que combinarlos con algunas proteínas, grasas saludables y verduras hará que la comida sea equilibrada. Estos deben ser carbohidratos complejos (como cereales integrales, legumbres o verduras con almidón) porque son ricos en fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes. En lugar de arroz blanco y pasta de harina blanca, por ejemplo, opte por una pasta de garbanzos o de trigo integral, arroz integral u otro grano de su elección.
3. Priorizar las proteínas vegetales de fuentes de alimentos integrales
La cuarta parte restante de su plato debe consistir en fuentes de proteínas de origen vegetal. “Hay algunas opciones, pero por lo general la fuente más alta de proteínas es cualquier producto a base de soja, es decir, tofu, tempeh o edamame”, agrega Rizzo. “Las lentejas también son muy ricas en proteínas”.