La Jollylook Auto es una cámara plegable que combina la nostalgia de las cámaras vintage con la practicidad de las instántaneas. No utiliza dispositivos electrónicos y fue hecha a mano y con materiales reciclados.
La Jollylook nació como un proyecto de crowfunding en Kickstarter, la plataforma por excelencia para solicitar inversores en una idea innovadora. Fue un éxito, en un mes es su lanzamiento oficial y ya se puede preordenar en la página. La cámara instantánea plegable está hecha principalmente de papel y cartón reciclados. Su creador, Oleg Khalin, debió aprender a construir un obturador desde cero para su nueva cámara, ya que ninguno le quedaba.
“Una vez le estaba mostrando a mi hijo lo que hay dentro de una cámara analógica y cómo funciona, cuando entonces pensé: ¿y si el paquete en sí se transformara y cumpliera la función de la cámara y la imagen? ¡Resultó de inmediato! No hubo ningún problema con la tecnología de fotos instantáneas, la gente resolvió este problema hace mucho tiempo. Lo que quedaba por crear era una cámara analógica que sea simple y esté contenida en el paquete. Funcionó correctamente y permitió tomar fotografías y obtener instantáneos resultados”, señaló sobre su creación.
Respetuosa con el medio ambiente, la cámara instantánea Jollylook utiliza menos materiales que los que se utilizan en el embalaje de una cámara analógica normal. El cuerpo de la cámara, el obturador y la apertura están hechos de papel grueso y cartón laminado. La ensamblan 59 piezas en 155 operaciones manuales. Fabricar una mini cámara Jollylook sólo requiere 42 minutos de trabajo manual según Khalin.
La cámara tiene un estuche donde se coloca la película instax, una vez tomada la fotografía, se revela y extrae en un mango giratorio. Y para Oleg, la Jollylook debía ser retro y con un look steampunk. “Cuando los momentos de la vida que vemos se congelan en el papel, ¡es mágico!”, resalta Oleg. Tiene dos tamanos y la Jollylook Auto Mini es la recomendada de su creador.