Hija de madre paraguaya y padre japonés de segunda generación, se enamoró de la cocina desde niña. De la alegría que siempre fluye y se impregna en el ambiente cuando hay una comida que se comparte. De adulta, su pasión se dirigió a la pastelería y ahora emprende con sus propias creaciones dulces.
Saori (24) nació en Japón. Sus padres después de casarse se mudaron y vivieron allá hasta que ella cumplió 10 años y ahí fue cuando decidieron regresar a Paraguay. Mientras Saori crecía, fue aprendiendo las técnicas de cocina japonesa de su mamá.
De hecho, unos de sus primeros recuerdos culinarios data de los 3 o 4 años cuando ya le ayudaba en la cocina. “Mi mamá era profesora de cocina internacional en Japón y sus clases las daba en casa. Siempre veía a sus alumnos felices de poder comer y aprender comidas ricas de ella”, relata. Y a los 8 años ya tenía claro que quería ser pastelera “porque quería alegrar a las personas con sus creaciones como su mamá”.
Una vez de regreso a Paraguay, su madre emprendió en pastelería y panadería japonesa, y Saori continúo ayudándola después del colegio. En ese período de la secundaria comenzó a dudar y a analizar profundamente si realmente la pastelería era lo que le gustaba hacer. Pensó en otras opciones como carreras profesionales, pero no pudo encontrar algo que la llenara como la pastelería.
Al concluir el bachillerato pudo viajar a Buenos Aires y estudiar en la escuela de cocina Mausi Sebess, de la cual se graduó como Pastelera y Chocolatera Profesional, así también como de Cake Designer. Volvió al país, y no conforme con ello, estudió también panadería en el Centro Garófalo.
“Mientras estaba en Buenos Aires empecé a estudiar el idioma francés. Me daba cuenta en clases de pastelería que muchas técnicas y tortas venían de Francia, y ahí fue cuando me nació mucha curiosidad y ganas de conocer, así como de estudiar en Francia”, explica.
Fue así, que luego de terminar sus estudios de panadería en el país, obtuvo una pasantía para trabajar en un restaurante en el sur de Francia. Trabajó como pastelera durante un año, y en los últimos meses le confiaron el cargo de chef pasteelra. Así también aprovechó al máximo su estadía para tomar varios cursos de pastelería.
Foto: L’essentiel Paraguay.
Pastelería francesa-japonesa en Paraguay
Cuando volvió de Francia, comenzó a trabajar y poner en práctica lo aprendido con tortas. Fue allí cuando fusiona las técnicas francesas y japonesas, sacando lo mejor de cada origen.
Hace un año y medio, comenzó a subir fotos de las tortas que realizaba en Instagram. Su idea era mostrar sus creaciones, no lo pensaba como un negocio porque este año tenía un trabajo en un restaurante de París para poder seguir aprendiendo y tener más experiencia.
“Mi idea de L’essentiel era tener un perfil donde poder mostrar mis creaciones mientras llegaba el momento de partir a París. Pero todo cambió con la cuarentena. Este año se me hizo imposible viajar y entonces decidí abrir oficialmente L’essentiel y dedicarme, respondiendo en lo posible, a mis clientes y me gusta muchísimo”, confiesa.
El nombre significa “Lo esencial” en francés. Saori lo eligió porque es su sueño que sus tortas y otras creaciones dulces, sean lo esencial para un buen postre o una buena merienda. “En todas las tortas que tienen bizcochuelo uso el genoise japonés, que es una masa hecha con técnica japonesa que logra una muy suave, liviana y esponjosa. Ninguno de mis productos tiene químicos o esencias artificiales. Busco siempre los mejores productos naturales. También tengo los que no contienen azúcar añadido, son bajos en grasa o también sin gluten. Algunos ingredientes que no consigo aquí mando traer de Japón o de Francia”, explica.
Los dulces estrella de L’essentiel son las torta matcha y los profiteroles. “El matcha es un tipo de té verde molido japonés. Muy popular en Japón. Allá se usa para la ceremonia tradicional del té, para la cocina salada y dulce, y también para productos de belleza, ya que tiene muchísimos beneficios. En la torta matcha se encuentra matcha en su masa genoise, crema y mousse”, detalla.
Así mismo, los profiteroles son también muy común en Japón. “Están hechos de una masa choux con un craquelado crocante con relleno de crema. La receta y su técnica choux es francesa, su relleno es de crema pastelera y otras cremas que también serían japonesas”, nos describe.
Saori revela también que no le gusta rendirse ni quedarse a medio camino: “Siempre busco mejorar y aprender, me gusta ser moderna y no quedarme atrás. Así que siempre estaré estudiando y aprendiendo, para poder cumplir mis sueños de alegrar a todas las personas al primer mordisco de mis creaciones”.
Torta Matcha. Foto: L’essentiel Paraguay.