Cuando se habla del mejor momento de una banda, generalmente se habla de su disco más emblemático. Lo que pasó con los uruguayos del Cuarteto de Nos fue una ‘ascensión’ con su onceavo disco: Raro. Un disco bisagra que el 10 de abril cumplió 15 años. Su vocalista conversó en exclusiva con VOS sobre el aniversario y cómo planean festejarlo.
Por: Luis Ríos
El 2021 hasta ahora parece una continuación del 2020. Un año raro debido a todo el contexto especial a consecuencia de la pandemia por el covid-19. Más raro aún que aquel 2006 cuando Raro vio la luz. Un disco de 46 minutos mordaz, elocuente, fino, sarcástico, ácido y un montón de adjetivos más, que solo pueden englobarse de una forma: Raro.
“Hay un antes y un después. Antes de Raro éramos una banda y después de ‘Raro’ terminamos siendo otra distinta hasta el día de hoy. Fue la apertura al mercado internacional”, comenzó Musso en una distendida charla telefónica desde Montevideo.
Ocurre que en este disco, El Cuarteto de Nos muestra una faceta diferente de los discos anteriores. Se aleja de la predominancia de los chistes sexuales y personajes bizarros de sus anteriores trabajos (con los que generaron algún ceño fruncido en los gobernantes de turno en Uruguay) para experimentar con rimas complejas y un sonido más frenético.
“Hasta ese entonces éramos una banda más amateur, porque acá el mercado es muy chiquito y todos teníamos otras ocupaciones aparte de la música hasta ese momento. Con ‘Raro’ empezamos a girar y a firmar con sellos multinacionales, a ganar premios. Un disco que nos cambió rotundamente la historia”, agregó el frontman quien además es uno de los miembros fundadores, hace ya casi 40 años.
El Cuarteto de Nos, años atrás. Foto: Gentileza.
Todo un concepto “raro”
Las canciones Yendo a la casa de Damián y Ya no sé qué hacer conmigo fueron los dos hits principales del disco y los más difundidos. En ambos casos se maneja la complejidad en la rima. La primera, es una canción especialmente de rock y en la segubda, se mezclan la milonga y el son. El último tema, Autos nuevos, tiene la particularidad de que Riki Musso hace un falso solo de guitarra, hecho en realidad con la voz.
Lo que llama la atención de este disco son las letras, comenzando a ser más largas y rapeadas, con juegos de palabras llevados hasta lo obsesivo; y letras, que si bien son sarcásticas y ácidas, son más verosímiles, serias y reflexivas que en sus discos anteriores. Mezclando el rock con algo de rap, crearon un modo de composición que los caracterizaría desde este disco hasta la actualidad. “Yo cambié mi forma de componer, de hacer los arreglos y todo. Por suerte el giro que dimos, en esa visión de Raro para el futuro fue muy beneficiosa para nosotros”, recordó Musso.
No solamente fueron las letras o la mezcla de estilos en el sonido lo que lo definieron como “raro”. En la tapa del disco aparece una persona con anteojos mirando el horizonte, que en un primer momento, más de uno pensó que era alguno de los integrantes de la banda, pero en realidad es toda la banda.
Esa tapa fue una idea de una agencia publicitaria uruguaya, que ya había trabajado con ellos para discos anteriores, y se les ocurrió jugar con el nombre para crear un personaje “Raro” que fuera el ícono del disco en cuanto al arte de tapa, arte de los videos, etc. “Ese personaje es un collage que se compone de partes de la cara de cada uno de nosotros. Era un Frankestein de los que estábamos en la banda en aquel momento”, contó.
El disco fue producido, mitad de forma independiente (auto-gestionada por la banda) y mitad por Bizarro Records, una compañía discográfica uruguaya creada en el año 2000. Ahí fue que se interesó Emmy en su versión España (no fue ni Emmy Latinoamérica ni de México). “Fue ahí que firmamos el contrato, fuimos para España y a partir de ahí es que el disco se edita en Latinoamérica. La primera firma de contrato fue con Emmy de España”, relató el cantante.
Al ir al país europeo esperaban más a ese collage humano que a los originales. “Fuimos a un programa y estaba el conductor y le digo: ‘cuando quieras arrancamos’ y él me dice: ‘no quiero esperar a que llegue el cantante’ y le digo: ‘soy yo’ y él me dice: ‘no, estoy esperando a este’. Y me señala la tapa del disco. Le conté la historia y quedó sorprendido. Le encantó la historia”, recordó entre risas el músico.
El primer impacto
Según Roberto Musso, el disco se desarrolló sin ninguna intención de generar la trascendencia que generó. “Fue sorpresivo. Nosotros ya éramos una banda muy masiva en Uruguay, pero con Raro como que fuimos descubiertos por el público fuera del Río de la Plata”, destacó.
A los dos meses luego del lanzamiento, empezaron a llegar señales de que algo en particular estaba pasando con su nuevo álbum. “Nos contactaban de varias discográficas, de editoriales de música internacionales. Nos invitaron para ir a festivales en los que ni pensábamos que podíamos llegar a estar como Vive Latino de México o el Rock al Parque de Colombia. Recitales multitudinarios y a los que nunca habíamos ido. Fueron pequeñas señales que nos decían que estaba pasando algo particular con el disco”, afirmó.
Siempre se dice que el momento de consagración de una banda es con su disco más emblemático, pero en el caso del Cuarteto, Raro fue como un ascenso. “La gente nos empezaba recién a conocer. Fuimos a lugares muy pequeños a remarla y con el correr de los años fue creciendo. Fue aumentando y llegamos al 2019 como el año que creemos que fue el que más convocatoria tuvimos. Justo antes de la pandemia”, destacó el músico.
Les fue tan bien que Raro obtuvo siete premios Graffiti a la Música Uruguaya, incluidos canción del año, video del año, disco del año, grupo del año, productor del año (Juan Campodónico) y grabación del año. Fue nominado a los Premios Grammy Latinos en la categoría Mejor canción rock por Yendo a la casa de Damián.
Eso también generó incertidumbre sobre lo que iba a pasar con la banda. “Como teníamos mucho material anterior a Raro decíamos ‘¿Ahora que hacemos?’ ¿Cuarteto es un grupo de Raro para atrás o de Raro para adelante?”, puntualizó. Las decisiones que se tomaron fueron para bien y el resto es historia.
Raro cambió tanto el rumbo de la banda, que hasta sus integrantes tuvieron que adaptar sus vidas al nuevo contexto a consecuencia de su arte. Hasta ese momento, y a pesar de tener 10 discos editados y ser reconocidos a nivel nacional, la música para ellos era solo un hobbie. Algo que amaban pero que sabían que no podían vivir de eso.
“Todos teníamos nuestros trabajos, nuestras carreras universitarias y la música era como algo paralelo y un divertimento. Entonces es con Raro que nos dimos cuenta que la cosa venía en serio y nos tiramos al océano de la música profesional, como única forma de ganarse la vida”, subrayó quien además de músico, es ingeniero.
Los personajes
Al igual que todos sus discos, cada canción de Raro cuenta una historia, como la del que está yendo a la casa de Damián, la del pobre papá que prefiere estar panza arriba que ir a trabajar o la del que se siente muy raro y no entiende por qué. La idea viene mucho antes de que ellos quieran hacer música.
Salía de un juego de pre-adolescentes y adolescentes entre los hermanos Musso (Roberto y Ricardo) quienes jugaban a crear la ciudad imaginaria llamada “Tajo”, con todos los poetas y personajes que luego se convertirían en los protagonistas de sus canciones.
¿Cómo sería un grupo de Whatsapp con todos esos personajes? “Es tanta la locura y lo inverosímil es que creo que perfectamente podrían formar parte de un grupo en el cual no creo que se soporten mutuamente. Lo que sería un grupo de Whatsapp o un Gran Hermano con todos ellos”, sostiene muy entretenido con la hipótesis el mayor de los Musso y el único que continua hasta hoy en la banda. Igualmente cree que no habría mucha diferencia con el grupo de Whatsapp real del Cuarteto.
¿Dónde está Damián en pleno 2021? “Y Damián sigue esperando al que está yendo a su casa”.
Raro en pandemia y en vinilo
“Me da la impresión de que Raro también tuvo una revalorización en esta época de pandemia porque son canciones atemporales que podían haberse escrito perfectamente y con más sentido ahora”, analizó el compositor. Incluso recibieron propuestas para regrabar Ya no sé qué hacer conmigo en versiones adaptadas para campañas de cuarentena.
A raíz de la pandemia por coronavirus y la cuarentena, Raro cumplió 15 años en un año más raro que el año en el cual se lanzó. Si bien, los uruguayos no gustan tanto de visitar el pasado, hace un año que ya no hay shows. Y aunque los entusiasme más lo nuevo ya sea con canciones o discos nuevos. “Nos pareció interesante y cómo cerraba el concepto, es un lindo homenaje lanzar un vinilo para este disco que nos dio tantas satisfacciones”, atesoró Musso.
Los fans del Cuarteto son muy especiales, según el cantante. Son personas muy melómanas a las que les gusta tener los objetos de la banda, tocarlos, coleccionarlos. “Como aún no habíamos lanzado el vinilo, nos pareció que era el regalo ideal para festejar. Estamos también intentando acabar algún tema nuevo para este año”, prometió.
Roberto Musso cerró rescatando el contacto de la banda con Paraguay. “Tenemos mucho en común y hemos ido relativamente menos que a otros países. Para el 2020 teníamos planeada la presentación de Jueves (último disco de estudio lanzando en 2019) en Asunción. Ya vimos donde hacerla y justo se vino esto (la pandemia) que espero solo sea un paréntesis y esperemos volver pronto a tocar a Paraguay”, finalizó.
Roberto Musso. Foto: Gentileza.